Celia
del Palacio Montiel, Norma García Meza, Rafael Figueroa y André Dorcé presentaron
en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) el volumen
intitulado Los nuevos objetos culturales en Iberoamérica, editado por el
Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la Universidad
Veracruzana (UV) e integrado por 18 colaboraciones “escritas con claridad y con
un estilo ameno y rico en referencias, que lo convierten en una valiosa
aportación al campo de los estudios de la cultura y una efectiva invitación
para continuar indagando sobre el papel que ésta juega en nuestras sociedades”,
según lo comentó André Dorcé.
Coordinado
por la doctora Celia del Palacio Montiel, directora del Centro de Estudios de
la Cultura y la Comunicación de la UV, el libro fue dado a conocer en el salón
El Caballito del recinto sede, donde Norma Esther García Meza indicó que quienes
lo escribieron comparten una frontera creadora, “un ámbito donde las
disciplinas se encuentran para compartir los saberes y develar, desde sus
particulares miradas analíticas, los nuevos objetos culturales de Iberoamérica.
Sus textos se enmarcan en los esfuerzos inter y transdisciplinarios orientados a
contribuir al estudio de la cultura en América Latina y, por ello, su
publicación no sólo hay que celebrarla, sino agradecerla profundamente”.
Añadió
que la obra ofrece una respuesta a diversas interrogantes sobre el lugar que
ocupan la música, el cine, la literatura, el teatro, la lucha libre, la
ciencia, el cuerpo, las nuevas tecnologías, la democracia, la política y la
economía en el contexto complejo y diverso de la realidad global; sobre el modo
de reconocer las diferencias sin encubrir las desigualdades entre las múltiples
culturas que nos rodean; sobre el lugar donde se debe colocar la mirada
analítica para aprehender los matices, las contradicciones, los tonos y los
acentos de las tantas voces discordantes que a veces coinciden y dialogan, y sobre
los instrumentos conceptuales con los cuales trabajan quienes se ocupan de “esa
organización social de significados que es la cultura”.
André
Doré señaló que el volumen reúne las voces de 20 investigadores académicos,
gestores y promotores culturales “que articulan perspectivas analíticas
productivamente descentradas de diversos ámbitos disciplinarios de las
humanidades y las ciencias sociales”, destacando que los capítulos inaugurales,
firmados por Celia del Palacio y Rossana Reguillo, “ubican las motivaciones
epistemológicas y las circunstancias institucionales que han permitido la realización
del ejercicio que se materializa en el libro y, al plantear un recorrido
general por las principales tradiciones académicas e intelectuales de los
estudios sobre cultura en América Latina, sitúan el trabajo en relación abierta
y crítica con tales prácticas”. Añadió que el libro resulta “una efectiva y
atractiva provocación para pensar cómo se empalman, engranan y chocan procesos
socioculturales complejos aparentemente disímiles, en sociedades cada vez más
independientes entre sí y el ámbito global como son, en este caso, México y
España, y en su conjunción, Iberoamérica”.
Por
su parte, Rafael Figueroa comparó toda lectura como entrar en una feria y,
dijo, “mucho más cuando emprendemos la lectura de un libro como éste, ya que
ante nosotros se presenta un bien aprovisionado buffet de posibilidades
lectoras, un suculento smorgasbord que sólo la disciplina académica nos
hace leer en orden sin asaltar directamente aquello que nos abre más el apetito”.
Indicó además que de la necesaria y concisa introducción de Celia del Palacio, su
visita lectora continuó con los resultados esperados: “Son colaboraciones que
me llegan de cerca y a las cuales regresaré lo más pronto posible, porque hubo
lecturas deliciosas, que me dejaron buen sabor de boca”.
Para
concluir, la coordinadora del volumen ofreció una síntesis del contenido, que en
su primera parte, denominada “Las fronteras híbridas”, incluye dos temas: “Deslizamientos
y encabalgamientos culturales en un mundo de fronteras diáfanas”, de José
Antonio González Alcantud, y “Migración, comunidad e identidad”, de David
Skerrit Gardner, y en la segunda, destinada a las “Artes populares como objetos
culturales”, aborda “La música popular como objeto (de estudio) cultural. Dos
casos etnomusicólogos contrastantes ofrecidos a la consideración mexicana”, de
Randall Kohl; “Influencias populares en la literatura culta mexicana”, de
Wolfgang Vogt; “Al bordo de Avon leído por Herder”, de Adriana Rodríguez
Barraza, y “Los marcos individuales de interpretación frente a los escenarios
massmediáticos. Cine mexicano y su audiencia”, de Patricia Torres San Martín.
La
tercera parte, “Prácticas culturales”, incluye los textos “Generaciones
juveniles, políticas culturales y revitalización del son y el fandango
jarochos. La confluencia entre sociedad y estado en el movimiento jaranero”, de
Homero Ávila Landa; “Arquitectura vernácula y turismo, ¿identidad para quién?”,
de Mari Jose Amerlinck, e “Imposiciones, negaciones e invisibilidad. Los
pueblos indígenas y los medios de comunicación en México”, de Antoni Castells i
Talens. Mientras que la cuarta parte, “Construcción cultural de la subjetividad”,
contiene “Fenomenología, ciencia y literatura, políticas de nuestra identidad”,
de Julio Quesada, y “Mi sufrimiento en otros: Violencia y memoria”, de Leticia
Cufré.
La
quinta parte, denominada “Arte y nuevas tecnologías”, incluye “Cazadores de
fantasmas. Nuevas relaciones entre el cuerpo humano y la tecnología
contemporánea”, de Jorge Domínguez; “Innovación tecnológica y lucha libre
mexicana”, de Pablo Alonso Herráiz; “Teatro, cultura y alternativas a las
nuevas tecnologías”, de Domingo Adame, y “La representación y el cuerpo”, de
Elka Fediuk, y la sexta parte, “Política y cultura”, ofrece los temas “De la
cultura a la política en la transición democrática en México”, de Marco Antonio
Cortés Guardado; “Implicaciones políticas y económicas de la cultura”, de
Bibiana Aído Almagro, y “Redes de financiamiento y mecenazgo de la cultura”, de
Manuel Zepeda Ramos.